- La toma de avenidas por estudiantes expone la indignación por un caso de violencia con arma blanca, la percepción de encubrimiento institucional y una respuesta universitaria que llega tarde frente a una cadena de hechos graves.
San Luis, SLP, 11 febrero 2026.- Alumnos de la Facultad de Ciencias bloquearon la avenida Chapultepec y su cruce con Circuito Potosí para protestar por la agresión con arma blanca que sufrió una ex alumna presuntamente a manos de un profesor. Los manifestantes exigieron al rector Alejandro Zermeño Guerra asumir responsabilidad ante lo que califican como una serie de casos impunes, en un ambiente donde, acusan, la universidad ha mostrado más interés en proteger su imagen que en garantizar justicia a las víctimas.
La denuncia formal identifica como señalado a César Gabriel N., docente adscrito a la Facultad de Ciencias, con expedientes abiertos en la Defensoría de los Derechos Universitarios. Estudiantes sostienen que la institución conocía el caso desde enero y que, pese a la gravedad de los hechos, no actuó con la rapidez ni la transparencia esperadas, lo que alimenta la percepción de encubrimiento y reacción tardía.
El descontento crece en un contexto de crisis institucional más amplia. La comunidad universitaria recuerda antecedentes recientes como una agresión sexual entre alumnos de la Facultad de Derecho, el asesinato de un estudiante en las inmediaciones de Zona Universitaria y diversos escándalos de corrupción. A ello se suma la circulación de imágenes relacionadas con la denunciante y la falta de una resolución clara, factores que han intensificado la movilización y la solidaridad de otras facultades, quienes se espera se sumen más tarde a las protestas.
Durante la manifestación se registró además un incidente de riesgo cuando un vehículo aceleró hacia los presentes para abrirse paso, sin que hubiera presencia policial para controlar la situación y prevenir algo que pudo terminar en tragedia. Para los estudiantes, este episodio simboliza la ausencia de respuestas efectivas tanto de autoridades municipales como universitarias, mientras la exigencia central se mantiene, que es justicia para la víctima y una revisión profunda de los mecanismos de protección dentro de la UASLP.
