Agencia Reforma

Ciudad de México 2 febrero 2026.- En la terminal Observatorio del Tren Interurbano, Roberto Carlos esperó alrededor de 6 horas para conocer este sistema de transporte.

Ayer, se inauguró el tramo Santa Fe-Observatorio. A partir de las 8:00 horas, viajeros se aglomeraron en inmediaciones del Centro de Transferencia Modal (Cetram), donde aguardaron entre los puestos ambulantes que flanquean la entrada a la estación.

Los vendedores pagan entre 3 mil y 5 mil pesos a una organización de comerciantes por algún módulo.

Roberto viajó dos horas para llegar a Observatorio, pues reside en Chalco, Estado de México; sin embargo, pudo ingresar hasta las 16:00 horas, cuando el Tren finalmente abrió sus puertas.

Junto a otros usuarios, se congregó en la única entrada habilitada para El Insurgente, pues las demás aún se encuentran en construcción.

«Vivo muy lejos y ya estaba aquí. Me tocó esperar, aunque aproveché para comer. No me hacen descuento por ser de la tercera edad, así que sólo voy a Santa Fe, aunque quería viajar hasta Zinacantepec», lamentó.

El tramo inaugurado recorre 8.4 kilómetros, abarcando las estaciones Observatorio, Vasco de Quiroga y Santa Fe, con lo cual se completa el recorrido de 58 kilómetros que realizará el Interurbano, conectando el Valle de Toluca con la CDMX.

En la terminal capitalina, este sistema confluirá con la Línea 1 del Metro, la Terminal de Autobuses del Poniente y rutas del transporte público, por lo que se prevé que el promedio de viajeros diarios pase de 22 mil a 240 mil.

Pese al calor y la espera, el ambiente que inundaba las inmediaciones del Cetram estaba marcado por la emoción, la cual estalló minutos antes de las 16:00 horas, cuando se abrió el acceso a la zona de taquillas del Tren.

Para controlar el flujo de usuarios, las autoridades colocaron postes unifila.

«Vamos seguido a Toluca y a Chalma. Venimos a conocer el Tren y a ver qué estación nos queda más cerca para cuando vamos a Chalma, porque si tenemos que tomar otro camión, mejor nos vamos desde aquí en el autobús», comentó Carmen, una de las viajeras que espero expectante la apertura del sistema.

Entre los pasajeros también se encontraba Juan, quien vive en el Municipio de Ecatepec y es fanático del equipo del Toluca.

Su espera la acompañó con una bandera del club deportivo.

«El Tren me hará más fácil ir a ver a mis ‘Diablos’. Vine a conocerlo para que en el próximo partido vaya ya sin perderme», comentó.

EN VASCO DE QUIROGA

A las afueras de esta estación, las filas de personas tampoco se hicieron esperar.

En las inmediaciones de la plazoleta donde se ubica una estatua de Vasco de Quiroga, en Callejón Pólvora, algunos aguardaron hasta 5 horas.

Esta vialidad fue reconfigurada con el propósito de reducir los carriles y destinar el espacio al trayecto peatonal para ingresar y salir de la estación, adjunta a la Universidad de la Salud.

Frente a las rejas verdes que rodean la terminal, la cual no estaba contemplada en el trazo original presentado en 2014, familias esperaban que les permitieran el acceso.

«Dejaron abiertas estas coladeras, no ha habido fracturas, pero mucha gente se ha caído, son agujeros en donde dijeron que iban a sembrar árboles y no los han traído», cuestionó el vecino Gabriel Martínez.

Vasco de Quiroga se ubica a aproximadamente 400 metros de la estación del mismo nombre de la Línea 3 de Cablebús, lo que permitiría una conexión indirecta con la Línea 7 del Metro.

Además de que cuenta con accesos hacia la Cuarta Sección del Bosque de Chapultepec, sin embargo, ayer estos se encontraban cerrados.

Esta situación fue reclamada por los vecinos a los soldados que custodiaban el acceso, pues también permite ingresar a la zona del Campo Militar.

De acuerdo con el jefe de la estación, Damián Huizi, este pasillo sólo estará abierto en el horario de operación del transporte, que es de 5:00 a 00:00 horas.

Tras la espera, los viajeros pudieron ingresar a la estación, la cual cuenta con dos niveles y medio de altura, pues se ubica previo al viaducto elevado que se habilitó para proteger el Área Natural Protegida de la Barranca de Tacubaya.

Adentro, varios aprovecharon para tomar fotografías tanto de los andenes como de los convoyes que comenzaron a arribar, incluso, capturaron el interior de estos, cuyos asientos están dispuestos en los costados y encontrados entre si.

A bordo del tren, los pasajeros también comentaban los paisajes que enmarcan las vistas panorámicas de la Ciudad.

«Mira cuánto bosque hay cerquita de Observatorio», dijo un capitalino a su hijo.

PAGOS: LA CONFUSIÓN

Durante la apertura de ambas estaciones, el método de pago fue generador de confusiones entre los pasajeros.

Algunos, que ya habían esperado durante horas y que tenían el objetivo de viajar hasta Zinacantepec, desistieron al darse cuenta de que los primeros viajes no serían gratuitos.

El costo de los trayectos varía de acuerdo a las estaciones que se recorran, siendo 15 pesos la tarifa más baja y 100 la más alta.

En la zona de las taquillas, donde se colocaron postes unifila para controlar la afluencia de usuarios, personal del Tren recorrió las filas para informar sobre los métodos de pago.

Para acceder, se puede hacer uso de la Tarjeta de Movilidad Integrada y, en caso de no contar con una, también se puede adquirir un boleto con un código QR, el cual es de un sólo uso.

«Les dijimos que no traíamos tarjeta y nos dijeron que podíamos comprar un boleto con un QR para un sólo viaje, pero en la taquilla debíamos saber exactamente en dónde íbamos a bajar, cuando lo que queríamos era conocer», lamentó Eugenia.

Al ingresar, las máquinas lectoras de las tarjetas abonan el costo inicial de 15 pesos y, antes de salir en la estación de destino, otro lector en los torniquetes con puertas automáticas cobra la diferencia si el trayecto fue de más de dos estaciones.

En caso de tener saldo insuficiente, hay máquinas de recarga a un lado, mecanismo que también es utilizado en el Tren Suburbano.

Cientos de usuarios aguardaron ayer la apertura de las nuevas estaciones del Tren.

Al interior de los convoyes, los usuarios no perdían la oportunidad de fotografiar tanto los paisajes como el mobiliario.

ASÍ LO DIJERON

Roberto Carlos, usuario

 «Me tocó esperar, aunque aproveché para comer. No me hacen descuento por ser de la tercera edad, así que sólo voy a Santa Fe, aunque quería viajar hasta Zinacantepec».

Carmen, usuaria

«Venimos a conocer el Tren y a ver qué estación nos queda más cerca para cuando vamos a Chalma, porque si tenemos que tomar otro camión, mejor nos vamos desde aquí en el autobús».

Eugenia, usuaria

«Les dijimos que no traíamos tarjeta y nos dijeron que podíamos comprar un boleto con un QR para un sólo viaje, pero en la taquilla debíamos saber exactamente en dónde íbamos a bajar».