• El dirigente llama a no repetir estos errores dentro de su propio movimiento.

Staff/El Mañana
Las recientes declaraciones del diputado local y presidente del Consejo Estatal de Morena, Carlos Arreola Mallol, reavivaron el debate sobre el estado actual del Partido Acción Nacional en San Luis Potosí y su papel dentro del escenario político local. Para el legislador, el panismo enfrenta un momento complejo marcado por tensiones internas, renuncias y una pérdida de cohesión que, desde su óptica, responde a una estructura partidista cada vez más centralizada.
Arreola consideró que la salida de la diputada Aranzazú Puente Bustindui refleja un malestar acumulado al interior del PAN, donde sectores de la militancia han manifestado inconformidad con la forma en que se toman decisiones. Sin embargo, el contexto también evidencia un proceso de transición que no es exclusivo de ese partido, sino común en organizaciones políticas que han gobernado durante distintos periodos y ahora buscan redefinir su identidad frente a un electorado más crítico.
Desde esta visión, el debilitamiento electoral del PAN no sólo puede explicarse por conflictos internos, sino por los cambios en la dinámica política nacional, el surgimiento de nuevas fuerzas y una ciudadanía que exige mayor cercanía, transparencia y participación real. En este escenario, las divisiones internas se vuelven visibles y generan reacomodos que pueden derivar tanto en rupturas como en renovaciones.
El dirigente morenista subrayó que estas experiencias deben servir como advertencia para todas las fuerzas políticas, incluido su propio partido, al señalar que la desconexión con la gente y el distanciamiento de las bases sociales terminan por erosionar la confianza pública. Más allá de las críticas, el momento abre la discusión sobre la necesidad de fortalecer la vida interna de los partidos y su vínculo con la ciudadanía.