CDMX.- Aunque en 2025 tuvo altibajos deportivos, incluida su pelea frente a Terrence Crawford, Canelo sigue marcando territorio fuera del ring con cifras que muchos cracks del balón solo sueñan.

El boxeador jalisciense se convirtió en el latino mejor pagado detrás de Cristiano Ronaldo, quien lidera con unos 260 millones de dólares en el ranking global.

Lo más loco de todo es cómo un boxeador, de un deporte que no siempre domina los reflectores globales, terminó por encima de alguien como Messi, símbolo del fútbol mundial. Esa movida no solo es un golpe económico, sino también un statement: Canelo puede seguir siendo protagonista aún cuando suene que el juego lo pintan otros.

Además del dinero que entra por las peleas, el verdadero nocaut de Saúl Canelo Álvarez está fuera del ring. Marcas globales, patrocinios premium y negocios propios lo mantienen facturando aunque no suba al cuadrilátero. Canelo ya no depende solo de los guantes: hoy juega en la liga de los atletas-empresarios que convierten su nombre en marca internacional.

El contraste es fuerte si se mira el caso de Lionel Messi, que pese a seguir siendo una máquina de marketing global, bajó un escalón en la lista. Ni la MLS, ni los contratos publicitarios, ni su aura de leyenda alcanzaron para mantenerse por encima del boxeador mexicano, que con menos eventos mediáticos logró más cash en el año.

Arriba de todos sigue Cristiano Ronaldo, instalado en otro planeta financiero, pero el mensaje es claro: Canelo ya se sentó en la mesa grande.

El boxeo, tantas veces dado por muerto o en segundo plano, volvió a rugir con billetes verdes, y desde México mandó un aviso mundial: todavía hay golpes que pagan… y muy bien.