Durante las fiestas decembrinas, comprar más alimentos de los que se consumen equivale a arrojar a la basura entre mil y tres mil 500 pesos, advirtió Luis Fernando González Martínez, investigador de la Coordinación Universitaria para la Sustentabilidad de la UNAM. El economista explicó que en México el desperdicio ocurre principalmente en los hogares y se intensifica en temporada navideña, cuando el gasto en comida aumenta de forma considerable tanto en familias de bajos como de altos ingresos.
Además del impacto económico, el desperdicio de alimentos tiene graves consecuencias ambientales: a nivel mundial se pierde cerca del 30 por ciento de los comestibles, lo que contribuye hasta con 10 por ciento de los gases de efecto invernadero. Al descomponerse, generan metano, un gas más contaminante que el CO₂, responsable del calentamiento global y de eventos climáticos extremos.
González Martínez subrayó que planear las compras según el número de personas, reutilizar alimentos, almacenarlos adecuadamente y apostar por la economía circular y el consumo local son acciones clave para reducir gastos innecesarios y proteger al planeta.
Fuente UNAM
