América Juárez
Agencia Reforma
París, Francia 16 diciembre 2025.- «No conozco la vida sin el baile», afirma sin titubeos la afamada bailaora de flamenco Sara Baras, quien, tras visitar México este año, continúa su gira internacional con el espectáculo Vuela, dedicado a su entrañable amigo Paco de Lucía.
Baras honra con esta puesta en escena al guitarrista fallecido en 2014 y los más de 25 años de su compañía. Tras casi cuatro décadas sacudiendo el tablao, afirma orgullosa que se siente «más fuerte que nunca».
Días antes de sus presentaciones en la capital francesa, del 18 al 21 de diciembre, la artista gaditana explica con entusiasmo el origen de Vuela, espectáculo nacido de un «agradecimiento» al músico que revolucionó la música flamenca.
La coreógrafa de 54 años habla también de la historia de su compañía, creada en 1998, y su larga trayectoria personal zapateando en los escenarios, que arrancó de muy joven.
«Llevo bailando toda la vida y es como si fuera mi lenguaje. A veces pienso que hay momentos en que me expreso mejor bailando que incluso hablando», afirma en entrevista.
Su baile suele ser de mucha intensidad, con poderosos zapateados, una técnica extremadamente física.
«Hay una parte física y hay una parte emocional, es muy importante que tu cabeza esté en su sitio», explica.
La fisicalidad del flamenco exige estar en buena forma para aguantar el ritmo, admite la bailaora.
«Tengo mis años y bailo muy fuerte, y para eso tienes que tener mucho cuidado», confiesa, añadiendo que un preparador la ayuda a trabajar sin lesionarse.
Con su compañía, ha creado 19 espectáculos y algunos cuentan con más de 500 representaciones, que la han llevado a los escenarios más prestigiosos del mundo, desde Londres a Nueva York pasando por París o Buenos Aires.
«Yo no solo bailo, sino que coreografío y dirijo», comenta en alusión a todos estos espectáculos, que nacen de una idea que luego va investigando con su equipo hasta que, al final de un largo proceso creativo, se materializa en una propuesta artística.
También el hecho de viajar y compartir escenario con otro tipo de estilos y de registros alimenta su experiencia.
«La madurez es maravillosa», afirma. «Me siento más fuerte que nunca, disfruto el escenario como nunca».
Un agradecimiento
Vuela, que ya se presentó este año en la Ciudad de Querétaro y en Guadalajara, se articula en cuatro actos, representados en cuatro palabras (Madera, Mar, Muerte y Volar), que resumen la evolución de la compañía, mezclada con la influencia de Paco de Lucía, afirma Baras.
La Madera hace alusión a la tradición, el Mar a la región de Cádiz, tierra natal de la bailaora y el guitarrista.
La parte de la Muerte habla de los seres queridos perdidos, pero en clave más bien positiva, con «el agradecimiento de haberlos tenido en nuestra vida», dice la artista.
Y el cierre, Volar, se refiere a la celebración de los más de 25 años de la compañía y directamente a la música de Paco de Lucía, que «ya de por sí te hace volar», comenta.
La partitura del espectáculo, un reto mayúsculo en este homenaje al célebre guitarrista, corre a cargo de Keko Baldomero.
Baras, que alaba el trabajo «bestial» de maestros como Carmen Amaya, Antonio Gades, Camarón de la Isla o Enrique Morente para dar a conocer el flamenco en el mundo, también celebra a los nuevos talentos.
«Hay generaciones que hacen un tipo de flamenco diferente, pero es porque la vida evoluciona. Hay espacio para todos y público para todos», asegura.
De la cantante Rosalía, por ejemplo, dice que «se le nota el amor que le tiene al flamenco».
Vuela traerá de nuevo a Baras y su compañía al continente americano en 2026, donde tiene programadas presentaciones en Miami, en febrero, y en Tampa y Nueva York, en marzo. Luego regresará a Madrid en mayo.
Con información de Esther Sánchez / AFP
