- Una discusión subida de tono en una fiesta puso al cineasta en el centro de una investigación
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Los Ángeles.— Lo que arrancó como una reunión elegante, copas y sonrisas, terminó en un ambiente tenso que hoy es parte del expediente. Testigos aseguran que durante la fiesta, Rob Reiner y su esposa protagonizaron una fuerte discusión, con reclamos y voces elevadas que llamaron la atención de varios invitados.
Horas después, ese episodio comenzó a tomar peso dentro de una investigación por homicidio que sacudió al círculo cercano. Las autoridades analizan el altercado como un detonante emocional que podría ayudar a entender el contexto previo al crimen.
Sin señalamientos directos ni conclusiones oficiales, el caso avanza mientras el nombre del cineasta queda ligado a una historia donde la fama no blindó el drama personal.
