Francisco Morales
Agencia Reforma
Ciudad de México 4 diciembre 2025.- Con la insigne mezcla de erudición y humor que le ha granjeado cientos de lectores en todo México, el periodista y escritor Armando Fuentes Aguirre, «Catón», ofreció una cátedra de vida en la ceremonia en que la Academia Mexicana de Ciencias Políticas le impuso la Gran Orden de Honor Nacional al Mérito en la Comunicación Social e Historia de México.
«No soy partidario de dar mensajes… Creo que esa tarea corresponde a los telégrafos nacionales», bromeó la noche de este miércoles en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.
No obstante, como uno de los más respetados comentaristas de la vida pública de México, tanto en las planas de los diarios de Grupo REFORMA como en otras de todo el territorio nacional, Catón hizo un llamado a la unidad en tiempos de división política.
«Les digo, desde el fondo más hondo de nuestro corazón, las palabras con que Ramón López Velarde describió hermosamente a la patria cuando dijo que es ‘impecable’ y ‘diamantina'», evocó.
«Impecable significa que no tiene pecado, no es culpable de la conducta de sus malos hijos. Y diamantina quiere decir que la patria tiene, al mismo tiempo, la luz y la fortaleza del diamante. Unámonos, amigas y amigos, más allá de toda diferencia», arengó.
«Quizá nos separan la ideología política, el credo religioso, pero tenemos un común encuentro en esta patria nuestra a la cual debemos entregarnos, porque es la herencia que vamos a dejar a nuestros hijos y a los hijos de ellos.
«Unidos en ese común amor, sigamos el camino y aprendamos que, por encima de todo, más allá de cualquier encono, de cualquier diferencia, de cualquier enemistad, que más allá de todo y sobre todo, está esta amada patria, México».
Saltillense ejemplar y, desde la década del 80, cronista de su ciudad natal, Catón recordó también cómo su carrera periodística comenzó de manera azarosa, precisamente, en Bellas Artes, cuando, al salir de la ópera, compartió un taxi en medio de un chaparrón con el crítico de arte de la Cadena García Valseca.
A su regreso a Saltillo, tras titularse como abogado en la UNAM, fue una recomendación del propio José García Valseca, obtenida para él por su amigo el crítico, la que le consiguió su primer empleo como corrector del periódico El Sol del Norte.
Ahora, Catón escribe diariamente cuatro columnas, dos de ellas en Grupo REFORMA («De política y cosas peores» y «Mirador»), y se ha convertido en un referente en la vida diaria de sus «cuatro lectores», como gusta decir.
O, más bien, «cuatro de cinco lectores que hay en México», como destacó Adolfo Eduardo Montoya, integrante de la Academia Mexicana de Ciencias Políticas, quien destacó su trayectoria y méritos.
Como maestro de Teoría Política en la Universidad Autónoma de Coahuila durante casi 30 años, Catón también realizó una defensa de la ley como elemento garante de la seguridad social.
«No es posible vivir bien en orden y con seguridad en un país donde su Presidente pide que ‘no le vayan con el cuento de que la ley es la ley’. Y la ley, en efecto, es la ley», advirtió.
Erudito y humorístico, Catón fue honrado en Bellas Artes, donde un chaparrón y la escasez de taxis lograron que iniciara una de las carreras más ilustres del periodismo mexicano.
