· Tras días de rumores, escándalos y acusaciones de fraude, la mexicana dejó claro que está lista para demostrarlo
NUEVA YORK.- A unas semanas de ser electa reina del mundo, Fátima Bosch rompió el silencio. En una entrevista reciente, la modelo tabasqueña respondió sin filtros a quienes la acusan de “falsa ganadora”: “No voy a renunciar ni pedo, porque esta corona me la gané con las uñas y con corazón”, soltó con firmeza.
Dice que le duele lo que han dicho de su familia y su esfuerzo, pero que su historia no será definida por chismes ni trolling. Además, aseguró que entró al certamen con la intención de levantar causas sociales, no de andar de selfie en selfie.
Para quienes esperaban un “mea culpa” o una retirada elegante: ni madres. Fátima se vio clara y con la mira bien puesta en lo que viene: su reinado.
Desde que la corona cayó en su cabeza en Bangkok, las redes ardieron. Ex jueces del certamen, acusaciones de favoritismo, supuestos fraudes, incluso cuestionamientos machistas. Pero en lugar de dejarse hundir por el ruido, Fátima agarró micrófono y se plantó bien firme.
Hoy, en su regreso al ojo público, dejó claro que la corona sólo se va si ella quiere. Y por ahora no hay planes de ruedas de prensa dramáticas, ni de entrega en caja de regalo. “Miss Universo es un trabajo”, dijo. Y parece que piensa chambear.
