Rebeca Pérez Vega                                

Agencia Reforma

Guadalajara, Jalisco 1 diciembre 2025.- El Salón 6 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara quedó rebasado. Lectores apretados en cada fila esperaban escuchar a Javier Cercas, el autor español que llegó a la feria con un libro que no debía existir: El Loco de Dios en el Fin del Mundo, que es el resultado de una invitación inédita: acompañar al Papa Francisco en su viaje a Mongolia en septiembre de 2023, un país de tradición budista con menos de mil quinientos católicos. Frente a él, la escritora mexicana Rosa Beltrán moderó la charla.

Cercas abrió la conversación con una frase que marcó el rumbo de la presentación: «No me gustan los libros normales». Y lo que contó después dejó claro que el suyo tampoco lo es. Recordó que la idea surgió en mayo de 2023 en Turín. Estaba firmando ejemplares cuando su editora le avisó que alguien del Vaticano quería hablar con él. Era Lorenzo Fazzini, director de la editorial vaticana y lo buscaba para ofrecerle un lugar en el avión papal, una carta abierta para escribir lo que quisiera.

Cercas respondió con ironía que quizá no sabían que estaban invitando a «un tipo peligroso», a un ateo confeso y fue ahí donde comenzó el desconcierto, incluso a dos años de distancia, no termina de entender cómo es que fue elegido para esta aventura inédita a la que ningún escritor ha sido invitado.

«Los escritores tenemos dos religiones: la ironía y la verdad», dijo. 

Se definió como cristiano de cultura y de procedencia, creyente en su infancia, ateo desde la adolescencia, y añadió que aun así la Iglesia ha sido determinante para entender Occidente. Por eso aceptó. No por devoción, sino por la oportunidad de mirar desde dentro una institución que ha marcado dos milenios de historia.

El resultado, explicó, es un libro híbrido. Un viaje a Mongolia y otro al Vaticano. Ensayo, crónica y biografía del Papa Francisco, pero también la autobiografía de un hombre común que creció en un país profundamente católico y que perdió la fe. 

«Al final es una novela sin ficción. Todo lo que cuento ocurrió», contó Cercas, quien con este libro se hizo merecedor del Premio Europeo del Libro Jacques Delors 2025.

El autor de Soldados de Salamina, entonces habló de la pregunta germinal que dio forma al libro. Todas sus novelas parten de una duda, dijo, y esta vez pensó en su madre, católica profunda. 

Cuando su padre murió, ella aseguraba que volvería a verlo después de la muerte y para él, ahí está el corazón del cristianismo, el enigma que ha configurado a buena parte de la civilización occidental. 

«Este libro cuenta la historia de un loco sin dios que va a buscar al loco de Dios, que es Francisco», recalcó ante los aplausos y ovaciones de los presentes.