Foto: especian
QUERÉTARO.- El escenario de la Feria de León fue testigo de uno de los momentos más comentados en la carrera del cantante.
Videos que empezaron a circular muestran al intérprete con pasos tambaleantes, voz arrastrada y mirada que deja ver claramente que algo no estaba bien. El tema ya no es la parte artística, sino el humano, el detrás de cámaras.
En sus declaraciones públicas, Fernández aceptó que había bebido más de lo acostumbrado aquella noche. “Me equivoqué”, comentó al hablar del episodio, explicando que llevaba tiempo sin alcohol, que llegó al evento sin comer y que lo emocional lo venció: “Se me juntó todo”, dijo.
El cantante también habló de los ataques de pánico y ansiedad que enfrenta antes de subirse al escenario, y confesó que una o dos copas le “ayudan a relajarse” antes de cantar.
Esa honestidad abrió una puerta a la reflexión sobre las exigencias de mantenerse en la cima, el desgaste emocional que hay detrás del brillo y el precio que muchas veces pagan los artistas.
