- El abuso de las viejas administraciones y el descontrol sindical dejaron a Pensiones del Estado al borde de la quiebra.
San Luis, SLP, 13 noviembre 2025.- La comparecencia del secretario general de Gobierno, J. Guadalupe Torres Sánchez, y del director general de Pensiones, Luis Arturo Coronado Puente, dejó al descubierto el tamaño del hoyo financiero heredado por la herencia maldita. Durante años, la burocracia potosina se dio vida de reyes con trabajadores que pidieron hasta tres créditos sin liquidar, sindicatos que encubrieron morosos y una estructura que operó sin control ni responsabilidad.
Existen jubilados que hoy cobran hasta 146 mil pesos mensuales, porque sus pensiones se calculan con base en su último sueldo, sin tope alguno. Mientras tanto, las aportaciones siguen siendo mínimas, dado que los burócratas solo entregan el siete por ciento, pero su nómina cuesta 140 millones al mes, de los cuales apenas se recuperan 60. El resto, un déficit de 80 millones, lo cubre el erario.

El abuso no es reciente, sino que viene de décadas. En telesecundarias y la Sección 52 ocurre lo mismo, pues los ingresos de 13 o 31 millones no igualan a nóminas de 60 o 40 millones. Si alguien aporta 300 mil pesos en su vida laboral, se los gasta en un año de pensión y el resto de años quedan a la deriva, explicó Coronado. Así, mientras unos pocos gozan de privilegios, el sistema entero tambalea.
El Gobierno actual, encabezado por Ricardo Gallardo Cardona, busca poner orden, pero la advertencia es clara de que, si no se reforma un sistema que ha regido desde 1959 y se ha quedado rezagado en comparación con otros estados, la historia volverá a repetirse, con cicatrices que San Luis Potosí sigue pagando.
