- Una patrulla municipal impidió el paso a personas con discapacidad en pleno Centro, dejando en evidencia la distancia entre los discursos de inclusión y la práctica real.
San Luis, SLP, 21 octubre 2025.- En el corazón de la capital, una patrulla de la policía municipal decidió estacionarse sobre una rampa destinada a personas con discapacidad, ignorando por completo su función y las necesidades de quienes dependen de estos espacios. Lo que debería ser un acto mínimo de respeto se convirtió en un recordatorio incómodo de la falta de sensibilidad institucional.
El ayuntamiento, que con frecuencia presume de políticas “amables” hacia la población vulnerable, nuevamente mostró que obedece a los reflectores y no a la acción concreta. La presencia del vehículo no solo impidió la movilidad de quienes transitaban por el lugar, sino que dejó al descubierto la brecha entre los discursos de inclusión y la realidad cotidiana en la ciudad.
Si la negligencia se permite en uno de los espacios más concurridos y visibles del Centro, la pregunta que surge es inevitable, ¿Qué tan inaccesibles están el resto de las calles y servicios para quienes más lo necesitan? La ciudad, al parecer, sigue siendo para unos pocos.
