San Luis, 8 octubre 2025.- El colmo del desinterés y la falta de control en la administración de Enrique Galindo Ceballos quedó evidenciado en un video difundido por vecinos de la capital potosina, donde se observa a un elemento de la llamada “PoliSía” dormido arriba de una patrulla oficial, a plena luz del día y en horario laboral.
La escena, que ha causado indignación entre los ciudadanos, retrata con crudeza la ineficiencia del cuerpo de seguridad municipal y la nula supervisión que existe bajo el mando del “alcalde viajero”. Mientras la inseguridad crece, los policías descansan; y mientras la ciudad exige resultados, el edil prefiere seguir presumiendo un modelo de seguridad que solo existe en su discurso.
El hecho se vuelve aún más grave si se considera el contexto: los asaltos, robos a comercios y a casa habitación continúan en aumento, y los potosinos viven con miedo, conscientes de que quienes deberían protegerlos duermen en lugar de patrullar. La indignación ciudadana es legítima, pues la imagen del policía dormido no es un caso aislado, sino el reflejo de una policía desmotivada, sin rumbo y sin liderazgo, resultado directo de la falta de estrategia y compromiso del Ayuntamiento encabezado por Galindo Ceballos.
Y pensar que el alcalde presumió en su informe millonarias inversiones en “equipamiento y patrullas nuevas”, las mismas que hoy sirven de colchones para su “PoliSía”. En lugar de fortalecer la seguridad, Galindo ha convertido la “Capital Amable” en un escenario de simulación, donde los discursos maquillan el fracaso y la ciudadanía paga las consecuencias de una administración más preocupada por las apariencias que por garantizar la seguridad pública.
