- Secretario de Finanzas y Jefe de Nómina de la Universidad son cómplices de desfalco del Rector a los bolsillos de los trabajadores
San Luis, SLP, 4 octubre 2025.- De manera arbitraria y abusando de la confianza y de la responsabilidad a la cual fueron asignados, la Universidad hace un mal uso de las aportaciones de los trabajadores a sus fondos de pensiones y jubilaciones. Lo anterior debido a que estas fueron a parar a un fideicomiso del cual nunca se les ha indicado ni mediante un correo electrónico, boletín, memorándum o el portal de la institución las formas de operación de este.
Todo ello se da ante la complicidad de la líder sindical Martha Lucía López Almaguer, quien en agradecimiento a que se presta a este tipo de malos manejos dentro de la institución, recibió un nombramiento como Profesora Investigadora de Tiempo Completo a pesar de no cumplir con los requisitos mínimos solicitados para una plaza de acuerdo a las convocatorias publicadas por la institución ya que solamente tiene maestría, no cuenta con ningún proyecto de investigación y tampoco posee publicaciones en revistas arbitradas.
El Secretario de Finanzas de la UASLP Isaías Ricardo Martínez Guerra se comprometió en el 2023 a que estaría regulando tanto estos manejos, como la ya mencionada aportación de cuotas al ISSSTE, sin embargo, al momento y según los testimonios de personal que ha ido a verificar sus cuotas de aportaciones, no ha sucedido. La malversación de fondos se tiene en conjunto con el Jefe del Departamento de Nómina de la institución Osmar Axel Cervantes, quien ha sido cómplice en esta situación.
En el Reglamento Único de Pensiones publicado por la UASLP, se indica en el punto décimo séptimo transitorio que se aperturará un fideicomiso para su administración del fondo de pensiones, pero no se da más información al respecto sobre sus reglas de operación en donde se establezca el procedimiento, lineamiento y criterio para la gestión, administración y destino de los recursos y bienes del mismo.
Luego de notarse esto, se entiende cada vez más el por qué el clan de la opacidad, comandado por el Rector Alejandro Zermeño, se ha negado a que la institución sea auditada, ya que saldrían a la luz los malos manejos que se tienen dentro de la misma y la forma en la cual se llevan de forma incorrecta los procesos administrativos y financieros que tratan de manipular con información falsa sus deficiencias durante la gestión.
