San Luis, SLP 18 septiembre 2025.- En el llamado “San Luis amable” del alcalde Enrique “Viajero” Galindo, la realidad contradice el eslogan oficial, ya que siete de cada diez capitalinos se sienten inseguros en su propia ciudad. Así lo revela la más reciente Encuesta Nacional de Victimización y Percepción Sobre Seguridad Pública (ENVIPE) del INEGI, que coloca a San Luis Potosí con una alarmante percepción de inseguridad del 76.3 por ciento, clasificada como alta. Lejos de los discursos triunfalistas del gobierno municipal, los números reflejan una ciudad donde el miedo forma parte de la vida cotidiana.
Mientras Galindo presumió recientemente sus nuevas patrullas (cuya imagen fue copiada de la policía madrileña), los habitantes expresan lo contrario: desconfianza, temor y una sensación permanente de vulnerabilidad. La misma encuesta revela que solo 36.8 por ciento de los potosinos se sienten seguros al caminar solos por la noche cerca de sus viviendas, una calificación apenas media que desnuda el fracaso de la estrategia de seguridad municipal.
Las cifras del INEGI no son aisladas ni sesgadas, son la consecuencia de años de improvisación y de un gobierno que prioriza la imagen sobre los resultados. La narrativa de “San Luis amable” se desploma cuando los ciudadanos, lejos de sentirse acogidos en una ciudad tranquila, deben modificar su rutina por miedo a ser víctimas de la delincuencia. Comerciantes, estudiantes, trabajadores y familias enteras saben que la policía municipal, más preocupada por montar operativos mediáticos, no ha logrado frenar la violencia ni garantizar tranquilidad.
Enrique Galindo llegó al cargo prometiendo experiencia y capacidad en materia de seguridad, pero a mitad de su gestión los números hablan por sí mismos: siete de cada diez habitantes no confían en su ciudad. El “San Luis amable” se ha convertido en un lema vacío, incapaz de ocultar el miedo que domina la vida urbana.
