San Luis, SLP, 2 septiembre 2025.- El organismo operador del agua Interapas vuelve a colocarse en el ojo del huracán, esta vez no por sus deficiencias en el servicio ni por los constantes señalamientos de opacidad, sino por presuntos casos de acoso laboral y sexual cometidos por jefes de área hacia el personal a su cargo. Testimonios internos apuntan a un ambiente laboral hostil, en donde prevalece la intimidación y las presiones fuera de todo marco institucional. De los primeros señalados que se han dado a conocer es David Adrián Rodríguez López, quien tiene el cargo de auditor general.
De acuerdo con trabajadores, los abusos se camuflan bajo el disfraz de “reuniones de trabajo” organizadas fuera del horario laboral, que en realidad se convierten en espacios de hostigamiento. No es extraño que dichas “juntas” se realicen en restaurantes como la Cabaña de Pecos, donde varios jefes de área han sido vistos conviviendo con subordinadas en un entorno que, lejos de ser profesional, favorece conductas de acoso y presiones indebidas.
Las denuncias internas señalan que el personal que se niega a participar en estas reuniones o que rechaza las insinuaciones de sus superiores termina enfrentando represalias, desde la marginación laboral hasta el riesgo de perder su puesto. Estas prácticas, señalan, han generado un clima de miedo que vulnera los derechos de los trabajadores y deja en entredicho la ética de quienes dirigen la institución.
En este sentido, las personas afectadas, aparte de solicitar discreción de sus nombres, exigen al alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, para que intervenga y ordene una investigación que termine con esta situación que ha creado un ambiente insoportable, afectando a los usuarios que asisten para la atención.
Mientras tanto, la dirección de Interapas guarda silencio y evade dar respuestas claras, lo que refuerza la percepción de impunidad dentro del organismo. El agua escasea en los hogares potosinos, pero en las oficinas del Interapas lo que sobra son señalamientos de corrupción, abusos y un desprecio total por la dignidad de sus empleados.
