Pedro Peñaloza
“No toda la ciudadanía de un Estado puede ser igual de poderosa,
pero debería ser igual de libre”.
Voltaire
A la presidenta Sheinbaum se le ocurrió proponer, en la reunión del G7, una “Cumbre por el bienestar y la paz”. Es pertinente plantear algunas notas acerca de lo que sucede en México y que exhibe el doble discurso del gobierno y la anemia estructural que padece nuestro país.
El grupo que ahora detenta el poder presume que desde 2018 las cosas van muy bien y han usado para ello una frase propagandística denominada “prosperidad compartida”. ¿Qué significa semejante frase? Simplemente demagogia al más puro estilo del “neoliberalismo social” que representa la 4T.
Expliquemos: la política económica está basada en destinar un alto volumen del Presupuesto de Egresos de la Federación a programas sociales. En 2025 la cifra es de 836 mil millones de pesos, cuyo principal propósito es contar con una base social para usarla en los procesos electorales y en concentraciones oficialistas. Pero, el gobierno de la presidenta camina en arenas movedizas: el crecimiento del PIB para este y el próximo año oscila entre el 1% y 1.5%.
Tengamos presente que el comportamiento macroeconómico tiene serios impactos en el empleo. Si se analiza la PEA (60 millones) y se desagrega el empleo informal que entrega la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (32.5 millones), queda claro que la economía nacional sigue en graves problemas sistémicos que no se resuelven con transferencias monetarias (3.1% del PIB) a una parte de la población (24.3 millones), la cual no tiene movilidad social y sí una umbilical dependencia política.
En contraste, los datos de Oxfam nos recuerdan que aumentó la cifra de ultrarricos en el sexenio de López Obrador, pasando de 8 a 14, (con Slim aún a la cabeza, 76.6 mil millones de dólares) y desde el 2000 a la fecha “México es de los cinco países donde más ganan los bancos”, llegando a la cifra récord de un billón en utilidades con AMLO (Beneficios en fuga, 2025, p.10-12). Las ganancias financieras plasman, de manera grosera y abusiva, un mundo ajeno a las frases huecas que se dicen desde Palacio.
El gobierno está en un callejón sin salida. Con aumentos menores en la recaudación, comparada con los países de la OCDE y de economías de la región, no contempla todavía una reforma fiscal que ayude a la redistribución de las prioridades nacionales por temor a tocar las ganancias del poder económico, quienes son parte esencial de su soporte político. Esta es la pomposa prosperidad compartida de un gobierno con celofán de izquierda.
@pedro_penaloz
