San Luis, SLP, 18 junio 2025.- Luego de la polémica desatada por el arzobispo Jorge Alberto Cavazos Arizpe, quien pretendió cancelar el concierto que el cantante Marilyn Manson ofrecerá como parte del cartel artístico de la Fenapo 2025, la Iglesia potosina se echó para atrás y minimizó la exigencia de veto a una simple sugerencia.
No fue el arzobispo quien dio a la cara a los medios para dirimir la controversia, sino que mandó a su vocero, Tomás Cruz Perales en labor de apagafuegos a intentar zanjar de una vez por todas el asunto.
Dos o tres veces el pobre comunicador de la grey católica tuvo que tragar amargo ante los cuestionamientos de los reporteros, quienes le preguntaron su opinión sobre los duros calificativos que en diversos líderes de opinión motivó el intento de imposición del arzobispo.
“Anacrónica” e “hipócrita” fueron, entre otros, las críticas que la Iglesia potosina recibió de parte de algunos comentaristas, –locales y nacionales–, por ese intento fallido de decir quien sí y quien no puede presentarse en la Fenapo, sobre todo teniendo la enorme deuda con la sociedad de aclarar el caso del exsacerdote Eduardo Córdova Bautista, acusado de abusar sexualmente de jóvenes feligreses.
Evasivo y visiblemente nervioso, Tomás Cruz no atinó a manifestar coherentemente su opinión al hecho de que, de acuerdo a datos del Vaticano, en México estén registrados 476 sacerdotes como agresores sexuales, de los cuales sólo 176 han sido procesados.
Mientras esto pasaba, el arzobispo en algún lugar de la geografía potosina en gira pastoral que hará de prolongarse hasta el resto del año, según palabra su de su vocero. ¿Qué necesidad?
