- El sitio arqueológico cada vez se hace más grande con el descubrimiento de otras conexiones
En México tenemos la fortuna de poseer verdaderos escenarios naturales que nos posicionan a nivel mundial como uno de los mejores países para practicar el turismo de aventura, así como para la investigación histórica de la Tierra, esto, gracias a sus cadenas montañosas, selvas, bosques, litorales y cuevas subterráneas, de estas últimas, nuestro país conserva la más grande del planeta.
Con el hallazgo reciente de la conexión del sistema cavernoso de Sac Actun con la cueva Dos Ojos, se forma un pasadizo submarino de 347 kilómetros, número que los científicos aseguran que puede ir aumentando conforme se realicen más investigaciones. Esta joya natural se encuentra en la Riviera Maya, cuya entrada está después del parque Xel-Há, a 25.3 kilómetros de Tulum y a poco más de 50 de Playa del Carmen.
En el lugar, se han encontrado centenares de restos arqueológicos de la civilización maya y de los primeros pobladores de América, así como restos humanos y de animales de diferentes épocas, como los imponentes mamuts de la Edad de Hielo.
Esta cuenta con características únicas, como millones de litros cúbicos de agua dulce, biodiversidad y fauna endémica, así como 248 cenotes conectados en su trayecto, y 198 elementos arqueológicos. También se han descubierto piezas sorprendentes, como el ADN de un diente antiguo encontrado en los restos de animales, y la presencia de osos en la cueva, lo que sugiere una interacción entre la fauna extinta y los seres humanos de la prehistoria.
